Aggregate effect of the intended nationally determined contributions: an update

Institución editora: 
Convencion Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático - CMNUCC
Año de publicación: 
2016
Idioma: 
Inglés
Paginación: 
75
Resumen: 

Este informe de síntesis sobre el efecto agregado de las 161 Contribuciones Previstas Nacionalmente Determinadas  ( INDCs ) comunicados por 189 países al  4 de abril el año 2016 ofrece una  estimación de los niveles de emisión de gases de efecto invernadero a los años 2025 y 2030, como resultado de la aplicación de esas INDCs .

Estos niveles se comparan con los niveles de emisión en 1990 , 2000 y 2010 , así como con las trayectorias de emisiones consistentes con las acciones  comunicadas por las Partes para el período pre -2020  y  la meta de mantener el aumento de la temperatura por debajo de 2 ºC y 1,5 ºC por encima de los niveles pre - industriales .

Este documento identifica y analiza las tendencias que indican las oportunidades de mejorar las acciones para enfrentar el  cambio climático a largo plazo . Además, se sintetiza la información relativa a
adaptación, que se incluyó en los INDCs comunicadas por 137 Partes

 

Si se implementan las INDCs comunicadas hasta el 4 de abril del 2016, se estima que el nivel de emisiones globales hacia el 2025 alcanzará en promedio 55 gigatoneladas (Gt) de dióxido de carbono equivalente (CO2 eq), mientras que al 2030 este llegará a 56,2 Gt CO2 eq.

En términos acumulativos (recordemos que los gases de efecto invernadero se acumulan en la atmósfera), se proyecta que las emisiones acumuladas después del 2011 alcancen valores promedio de 533,1 Gt CO2 al 2025, y 738,8 Gt CO2 al 2030.

Frente a ello, el informe sostiene que estas reducciones no permitirán alcanzar los escenarios recomendados por la ciencia para mantener el aumento de temperatura debajo de los 2 °C a bajo costo. En promedio, los niveles de emisiones que se alcanzarían con los compromisos actuales están por encima 19% y 36% en el 2025 y 2030, respectivamente.

El reporte también diferencia los compromisos incondicionados (que los países implementarán con sus propios recursos) de los condicionados (que solo se implementarán en caso de recibir apoyo internacional). Por ejemplo, si solo se considerara el componente incondicional, las emisiones serían 55,6 Gt en promedio en el 2025 y 57,9 en el 2030.

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Una perspectiva más positiva

Frente a los niveles de emisión de 1990 (el año base de la medición usado en el Protocolo de Kioto), los valores calculados al 2025 y 2030 resultan ser 40% y 44% más altos, respectivamente. Aunque se espera que las emisiones sigan aumentando hasta el 2030, el ritmo de crecimiento disminuiría en el período 2010-2030 (+16%) frente al período 1990-2010 (+24%).

El documento sostiene también que, respecto a 1990, las emisiones per cápita se reducirán 8% y 10% para los años 2025 y 2030.

La implementación de las INDCs –concluye el informe– origina una reducción considerable de emisiones comparada con lo que se ha llamado “trayectoria pre-INDCs”, es decir, el escenario que incluye los compromisos asumidos por los países en la COP 16 de Cancún para el periodo pre-2020.

Esta reducción sería de 2,8 Gt en 2025 y de 3,3 Gt en 2030, y contribuiría a reducir los niveles de aumento de temperatura esperados, aunque el informe no detalla cuánto.

¿Podrá la temperatura no sobrepasar los 2 °C?

El reporte plantea que, de no aumentarse la ambición de las INDCs, aún habría posibilidad de que la temperatura no sobrepase los 2 °C. Pero los escenarios planteados en el Quinto Informe de Síntesis del IPCC indican que ello implicaría reducir las emisiones mucho más y a un mucho mayor costo en el futuro.

Respecto a las emisiones acumuladas, los escenarios recomendados para lograr la meta del 2°C indican que las emisiones acumuladas en la atmósfera desde el 2011 no deben superar un total de 1000 Gt CO2. Con el nivel actual de compromiso, al 2025 ya se habría llegado al 53% de este “presupuesto” de emisiones, y al 2030, al 74%.

 Una proyección preocupante para Latinoamérica

Para la mayoría de países de América Latina, que son de los más vulnerables al cambio climático en el mundo,  es vital que calentamiento del planeta no sobrepase el 1.5°C. Por ello, el escenario actual, según el reporte, es también desalentador: aún implementando las INDCs, las emisiones superarán las planteadas para  lograr esta meta en 42% al 2025 y 67% al 2030.

En cuanto a emisiones acumulativas, el límite máximo del “presupuesto” para tener un 50% de posibilidad de no sobrepasar 1,5 °C de aumento es 550 Gt CO2. No obstante, al 2025 ya se habría llegado al 97% de ese límite y al 2030 se habría superado en un 34%.

¿Qué debe esperarse?

El informe propone que reducir las emisiones y evitar que la temperatura del planeta supere los 1,5 °C o 2 °C dependerá de dos factores: los cambios a largo plazo de los principales motores económicos inducidos por la implementación de las contribuciones nacionales; y la voluntad de los países de aumentar su ambición después del 2030.

Además, identifica oportunidades de mediano y largo plazo:

  1. Participación: se evidencia un aumento considerable en los países que toman acciones en mitigación, y en la claridad y transparencia con que estas se comunican. Mientras que para el periodo pre-2020, 61 países habían presentado metas de reducción de emisiones cuantificadas, las INDCs incluyen este tipo de metas para 155 países.
  2. Políticas e instituciones: muchas INDCs ya están respaldadas por legislación y políticas nacionales y otras han desencadenado procesos en los que el sector público, el privado, la academia y la sociedad civil trabajan en conjunto para establecer las metas.
  3. Cooperación y apoyo: el interés de los países por cooperar para alcanzar metas colectivas ambiciosas contra el cambio climático parece haber aumentado. Se destaca la necesidad de aumentar el apoyo en financiamiento, transferencia tecnológica y fortalecimiento de capacidades.
  4. Circunstancias nacionales y ambición: todos los países han aumentado su nivel de ambición considerablemente frente a sus compromisos pre-2020. Sin embargo, aún se necesitan aumentar los esfuerzos antes y después del 2030.
¿Qué se espera de la adaptación?

La adaptación al cambio climático –es decir, los ajustes para reducir el daño causado por sus efectos y potenciar las oportunidades– fue incluida en las INDCs de 137 países. De ese total, 30 pertenecen a Latinoamérica y el Caribe.

Aunque el informe no evalúa el efecto agregado de las INDCs en adaptación, sí observa que todos los países incluyen información sobre su vulnerabilidad, los impactos y costos asociados a ella. Entre las amenazas más mencionadas figuran las inundaciones, aumento del nivel del mar y sequías.

Se concluye que los países se están orientando hacia la planificación e implementación de adaptación a gran escala. Varios esperan tener un Plan Nacional de Adaptación (NAP, por sus siglas en inglés) en el 2020. Los sectores priorizados para tomar acciones son los de agricultura, agua, ecosistemas, infraestructura, salud y silvicultura.

La mayoría de países requiere financiamiento, tecnología y fortalecimiento de capacidades para la adaptación. Las necesidades calculadas por cada país van desde US$10 millones a US$3 mil millones por año.

Fuentes: http://conexioncop.com/reporte-de-sintesis-de-la-onu-sobre-el-efecto-agregado-de-los-compromisos-climaticos-nacionales-el-resumen-de-conexioncop/

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